Entre despidos en el sector público y privado, más de 300 mil trabajadores quedaron en la calle en los últimos dos años. El ajuste impulsado por el Gobierno se tradujo además en un saldo negativo de 17.063 empresas, en un contexto marcado por cierres, suspensiones y una creciente conflictividad laboral en todo el país.
Con el régimen más destructivo de la historia en Argentina: Balance negro del ajuste libertario 629 conflictos laborales, despidos masivos y cierres de empresas en todo el país
El ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei tuvo un impacto devastador sobre el empleo público y privado. Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, el sector público nacional perdió 61.569 puestos de trabajo, lo que equivale a un promedio de 81 despidos por día durante dos años consecutivos, de acuerdo con un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) elaborado a partir de datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) .
Pero el ajuste no se limitó al Estado. En el primer año y medio de gestión libertaria, cerraron 17.063 empresas más de las que abrieron, lo que representa 28 cierres diarios y un saldo negativo de 236.845 empleos privados.

Construcción e industria, las más castigadas
Las actividades más golpeadas por la recesión y el freno del gasto público fueron la construcción y la industria manufacturera. Tras el derrumbe sufrido en 2024 por la paralización de la obra pública y la caída del consumo, ambos sectores continúan muy por debajo de los niveles previos al ajuste.
Según el informe, la construcción todavía se mantiene 22% por debajo del promedio de 2023, mientras que la industria manufacturera registra una caída cercana al 9%, sin señales claras de recuperación.
Lejos de tratarse de un proceso cerrado, los sindicatos estatales advierten que el ajuste podría profundizarse en las próximas semanas. Incluso, no descartan una nueva ola de despidos luego de fin de año, lo que refuerza un clima de incertidumbre permanente para miles de trabajadores y trabajadoras.
Lejos de tratarse de un proceso cerrado, los sindicatos estatales advierten que el ajuste podría profundizarse en las próximas semanas. Incluso, no descartan una nueva ola de despidos luego de fin de año, lo que refuerza un clima de incertidumbre permanente para miles de trabajadores y trabajadoras.
El impacto del ajuste libertario no fue homogéneo. De acuerdo con el CEPA, los organismos más perjudicados fueron los entes descentralizados, seguidos por las empresas públicas.

Empresas y organismos más afectados
Entre los casos más graves se destaca el Correo Argentino, donde se destruyeron 5.232 puestos de trabajo. Le siguen Operadora Ferroviaria S.E., con 3.526 despidos, y el Banco Nación, que completa el podio con 2.128 cesantías.
En el ámbito de la Administración Pública Nacional (APN), el organismo más afectado en términos absolutos fue la ARCA, con 3.260 puestos eliminados, seguido por el CONICET (2.080 despidos) y la ANSES (1.609).
En términos proporcionales, el ajuste fue aún más brutal: el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales perdió el 64% de su planta, la Junta de Seguridad en el Transporte (JST) sufrió un recorte del 47%, y el INAES vio reducida su dotación en un 44%.
Un mapa federal de conflictos laborales
El CEPA también elaboró un mapa federal de conflictos, que releva 629 conflictos laborales y cierres de empresas entre 2024 y 2025 en todo el país. La provincia de Buenos Aires encabeza el ranking con 168 conflictos, seguida por Santa Fe, con 65, entre despidos, suspensiones, cierres, quiebras, retiros voluntarios y procesos de venta.
En territorio santafesino aparecen nombres emblemáticos como SanCor, Vicentín, Verónica, Vasalli, Tenaris, Acindar, Swift y Cargill, mientras que en la provincia de Buenos Aires predominan los conflictos en pequeñas y medianas empresas.































