La oposición política en Alberti ventila ( de boca en boca) que el exintendente y actual senador provincial integra la planta de la flamante Buenos Aires Energía S.A. Con sospechas de incompatibilidad, licencias eternas y sueldos millonarios, el caso podría abrir el debate sobre los “ñoquis de lujo” en la política bonaerense. Sin embargo no hacen declaraciones publicas.
El chorro y corrupto es como la papa verde no sirve ni para ñoqui: Germán Lago en la empresa eléctrica provincial
Una filtración surgida desde los pasillos de la oposición política en Alberti ha desatado un verdadero sismo institucional que salpica de lleno al hombre fuerte del oficialismo local: Germán Lago. El exintendente del distrito y actual senador de la provincia de Buenos Aires formaría parte de la estructura interna de Buenos Aires Energía S.A. (BAESA), la empresa estatal creada recientemente para expandir las fronteras comerciales de la histórica Centrales de la Costa Atlántica.
El dato más llamativo de la filtración señala que el vínculo de Lago con la entidad eléctrica no es nuevo ni responde a un nombramiento reciente de la política: pertenecería a la entidad desde el año 2001, mucho antes de convertirse en jefe comunal de Alberti.
El organigrama oficial y el “puesto fantasma”
La controversia estalla al contrastar la información filtrada con la cúpula formal de la compañía energética. El organigrama jerárquico actual de Buenos Aires Energía S.A. está compuesto por una línea netamente técnica y política alineada con el gobierno provincial:

Si bien el nombre de Germán Lago no figura en la primera línea del directorio visible de BAESA, la sospecha de la oposición apunta a su inserción en los cuadros de la planta permanente o estructuras de asesoría técnica de la empresa.
Hasta el momento, no se han precisado las modalidades de cobro ni los montos exactos de los haberes que percibiría el actual legislador. No obstante, las fuentes de la investigación local arriesgan que se trata de cifras millonarias que se manejan bajo un estricto cono de sombra, repitiendo la falta de transparencia que ya arrastra el distrito con el ocultamiento de sus declaraciones juradas patrimoniales.
Licencias eternas e incompatibilidad: ¿Un “ñoqui de lujo”?
La revelación abre dos interrogantes jurídicos y éticos que el oficialismo de Alberti aún no ha salido a responder. El primero es la compatibilidad de cargos. ¿Puede un senador provincial en ejercicio, que además fue intendente durante ocho años, mantener un vínculo contractual activo y cobrar de una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria?
“Reservarse el puesto en una empresa pública estratégica mientras se hace carrera política parece más una red de contención económica personal que una verdadera vocación de servicio. Si no se pide licencia y se cobra en simultáneo, es un delito; y si la licencia es eterna para no perder el privilegio, es una burla al contribuyente”, señalaron desde el arco opositor.
La sospecha final que sobrevuela en Alberti es si el caso de Germán Lago responde al clásico parámetro de lo que en la jerga de la gestión pública se denomina “ñoqui”: un agente que percibe ingresos del Estado —o de sus empresas satélites— sin cumplir funciones reales ni registrar contraprestación laboral alguna.
Con las declaraciones juradas del actual intendente Gaute ocultas y el historial patrimonial de Lago borrado de la web oficial, esta nueva filtración sobre los hilos energéticos del exintendente profundiza la matriz de secretismo de una gestión que prefiere los archivos cerrados a las explicaciones públicas.





























